Signos

Hay muchos signos y síntomas diferentes asociados con la disfagia. Es posible que, al experimentar dificultades al tragar, le cueste aceptar que éstas constituyen un problema. Por lo tanto, si cualquiera de los signos siguientes se corresponde con lo que le ocurre a usted, coméntelo con alguien, y pida consejo a su médico de cabecera.
 

  • Usted traga a menudo.


  • Tose y babea con frecuencia.


  • Su voz es anormalmente ronca y necesita aclararse la garganta a menudo.


  • Pierde saliva cuando intenta comer. Los alimentos y la saliva se le escapan de la boca, o incluso en ocasiones por la nariz.


  • Le resulta más fácil comer despacio.


  • Con bastante frecuencia, guarda alimentos en la boca, en especial cuando no ha tenido oportunidad de desembarazarse de ellos sin ser visto.


  • Se siente cansado y pierde peso.

Síntomas

La gravedad de los síntomas depende en parte de que los alimentos y las bebidas se "atasquen" en su esófago brevemente, o incluso permanentemente. Si los alimentos se atascan, podrían ocasionar molestias o dolor en el pecho al desplazarse hasta el estómago. Si ha experimentado esta sensación de bloqueo, ésta puede prolongarse durante horas, y es posible que haya tenido que provocarse vómitos para librarse de los alimentos atascados.
 

No es de extrañar que, si comer y beber le provoca ese tipo de molestias, haya ocasiones en las que usted evite comer y beber.
 

El problema es que, si no come y bebe regularmente, podría desarrollar otras dificultades que podrían ocasionarle problemas más graves. En primer lugar, se deshidratará y comenzará a perder peso. Esto puede llevar al desarrollo de una situación de malnutrición: sencillamente, las proteínas y calorías que usted ingiere son insuficientes para preservar su salud
 

Además, con una ingesta tan baja de vitaminas y minerales, su sistema inmunitario se verá también amenazado. Si éste fuera el caso, lesiones como cortes, etc., tardarán más tiempo en curar; se verá afectado por más infecciones y, con el tiempo, sus capacidades físicas y mentales podrían comenzar a deteriorarse.
 

El problema es más serio cuando los alimentos y los líquidos se introducen en las vías respiratorias (el término médico es aspiración). Esto puede provocar graves infecciones pulmonares, o neumonía.
 

Si cree que pertenece a cualquiera de estos grupos de riesgo, es importante que lo reconozca, y que solicite ayuda inmediatamente. Igualmente, si conoce a alguien que parece encontrarse en esta situación, con los signos y síntomas correspondientes, debe aconsejarle que solicite ayuda.
 

Hasta un 70% de las personas que experimentan dificultades para la deglución no son totalmente conscientes de la seriedad de su problema.